lunes, 15 de enero de 2018

Como recibir el medio siglo de vida




Llegar a los 50 años con buena salud emocional, espiritual y física, no debe ser una meta imposible, siempre y cuando seamos capaces de prepararnos veinticinco años antes para recibir esa etapa tal y como fue planificada, del mismo modo que cualquier otro proyecto que deseemos realizar.

 Lo difícil a esa edad es mantener la capacidad cognitiva activada, para insertarnos o crear nuevos  proyectos utilizando los mismos bríos como si tuviésemos veinte años menos, pero esta vez, con un marcado propósito: seguir demostrándole a la sociedad y a nosotros mismos, cuan útiles y capaces somos, aunque carguemos en nuestra historia personal o profesional medio siglo de vida.

 Es que cuando se tienen veinte años de edad, rara vez se medita en el tiempo transcurrido. Será porque aún se es demasiado joven, para tomar conciencia  acerca del suceso, aunque ya estemos casados y tengamos familia.

Mucho menos nos detenemos a pensar en cuando llegaran los cincuenta y como serán, porque aún estamos muy lejos de cumplirlos y preocuparnos por eso, representaría una carga “aparentemente innecesaria” para nuestra mente.

¿Pero sabe que pienso y ojala que usted conocida conmigo?

Que deberíamos comenzar desde que somos jóvenes, a tomar las medidas pertinentes en relación a ciertos hábitos relacionados con la alimentación, posturas corporales y el equilibrio emocional, para evitar que al llegar a esa edad (y me refiero a los cincuenta), las malas decisiones en relación a esos tres aspectos antes mencionados, no le pasen factura a nuestra salud.

Dijo Carlos Gardel en una de sus canciones: ¨Vente años no es nada¨. Bueno, no sé qué pensará usted, pero yo discrepo de esa expresión, con todo el respeto que merecen los autores de esa legendaria composición musical. Porque vente años mal o bien vividos, siempre van a representar en la vida de cualquier individuo, una marca imborrable.

Pero no es de Carlos Gardel ni mucho menos del texto de la canción antes mencionada, por lo que debemos preocuparnos. Ya que existen razones más importantes en las cuales debemos enfocarnos y están relacionadas con las metas que deberíamos trazarnos para que, una vez que lleguemos a los cincuenta años, nuestra calidad de vida no disminuya sino por el contrario, vaya en ascenso.

No me refiero solamente al aspecto físico, sino también hago énfasis en el área cognitiva y en el equilibrio  emocional  (cuerpo y mente), los cuales debemos mantener actualizados como un antivirus de computadoras en nuestro cerebro para evitar o retardar enfermedades relacionadas con la demencia, como el Alzheimer.

¡Señores, es que estamos hablando de medio siglo, no es de cualquier cosa sin importancia! Esa cifra relacionada con años vividos, suena en los oídos como algo grandioso sin notas musicales. ¿A usted no le parece?

El  poder llegar hasta ahí, debería ser para cualquier persona un buen motivo de celebración y por tanto, deberíamos tomarnos un año sabático para festejar por todo lo alto, aunque no todo ese tiempo transcurrido haya sido de buena vida.

Porque no todos los mortales tienen el privilegio de llegar a esa edad; un ejemplo de ello, fue justamente Carlos Gardel, quien desafortunadamente murió en un accidente aéreo a los cuarentaicuatro años. Muchos como él quedaron en el camino… no llegaron.

Lamentablemente, los seres humanos no tenemos el control de nuestro destino, aunque existan muchos que digan lo contrario. Por eso mueren a diario tantas personas jóvenes sin que nada ni nadie lo pueda evitar.

 Entonces amigo lector, si usted tuvo el privilegio de llegar a los cincuenta y más, ¡déle gracias a Dios por haberle otorgado ese regalo divino, ya que la inmortalidad es el único tesoro que ningún mortal puede comprar, así posea la mayor fortuna del mundo.

Dicho en otras palabras: ¨Aunque es camino oscuro el de la muerte, ¿quién no llega a cruzar ese camino?¨

 Por eso, si usted está cerca de cumplir el medio siglo de vida y como dije en el párrafo anterior, no podemos comprar la inmortalidad, ¿por qué no se anima a celebrar por todo un año ese aniversario tan especial? ¡Regálese ese obsequio y no sea de esas personas que se subvaloran utilizando expresiones tales como, las que a continuación voy a exponer, y que también, les quiero comentar.

Dicen algunos:

1-Es que no se puede dejar de trabajar un año para festejar ningún aniversario.

¡Pero quizás usted reúne todo un año para irse a vacacionar a un lugar determinado. ¿Sí o No?   

2- ¿En verdad el hecho, lo amerita?

 Eso depende de cuánto usted se quiere o se valora. 

3- ¡La única edad que debería  celebrarse con bombo y platillos, son los quince años. O los dieciocho, porque en algunos países marca la mayoría de edad!

Pues sí, los quince años para las niñas y sus padres, por lo general, suelen ser en sus vidas un acontecimiento muy importante. Las niñas, porque anhelan encontrar su primer amor y los padres, porque temen perder el amor primero que recibieron de esa niña que vieron  nacer y crecer. Y en cuanto a los dieciocho, todos tuvimos esa edad y por tanto soñábamos con ser adultos para emanciparnos. Ambas edades son importantes, porque marcan una etapa especial en nuestras vidas, pero también los cincuenta .

4- Vamos, es que a los cincuenta quedan tan pocas cosas interesantes por hacer, como no sea cuidar los nietos y en el peor de los casos, una mascota. Es que celebrar el medio siglo lo único que nos recuerda es que tan cerca estamos de la muerte.

 Lamentablemente señores hay muchas personas que piensan así. ¿Y saben por qué? ¡Porque su proyecto de vida siempre fue muy limitado! Pero vamos por pasos.

Prepararnos para llegar a los cincuenta con la satisfacción del deber cumplido y seguir tirando para adelante con una actitud positiva, debería ser ante todo uno de los objetivos más importantes a tener en cuenta en la vida de cualquier ser humano. Ya que podría facilitarnos un mejor desempeño en cuanto a la salud emocional que deberíamos preservar, para  llegar a la tercera edad con mejor calidad de vida. Por eso es de vital importancia comenzar a construir ese camino inevitable por donde debemos transitar, desde edad temprana. ¡Pero hagámoslo a conciencia para que el efecto sea positivo!

Tal vez usted, que ahora mismo está leyendo este artículo, es una de las tantas personas en el mundo que alcanzó su éxito (profesional o personal) después del medio siglo de vida. ¡felicitaciones!

  Habrán muchas otras personas un tanto escépticas que, al igual que usted, están leyendo el mismo post y se estarán preguntando: ¿bueno, cual fue la clave para alcanzar sus metas a esa edad?

Pues bien, partiendo de mis propias experiencias personales, pienso que la clave para alcanzar metas (en cualquier edad), es conocer al dedillo el significado real de estos tres conceptos: fuerza de voluntad, disciplina y paciencia y nunca dejar abandonado en el camino de la vida sus ansias de triunfar. Aunque se vea en la necesidad de aplazar ese sueño por un tiempo prologado para priorizar otros, de carácter inmediato, como pueden ser: crear una familia y trabajar duro para mantenerla, graduarse de una carrera universitaria o hacer una especialidad, etc.

Pero siempre con el deseo de realización a flor de piel y listo para retomar su sueño en cualquier momento de su vida.

Voy a tomar prestada un par de frases que leí en un artículo de Marta Guerri para graficar el mensaje que quiero trasmitir para todas aquellas personas que piensan que los jóvenes son los únicos que tienen el derecho de soñar.

Dice así: ¨Las personas no deben dejar de perseguir sus sueños porque ya son mayores. Pues en realidad las personas se hacen mayores cuando dejan de perseguir un sueño¨.

¿De qué sirve entonces levantarnos por las mañanas si no tenemos ningún sueño que cumplir?

 ¡El mundo necesita soñadores! Sin embargo, lo que más necesita el mundo es gente que hagan realidad sus sueños. Y para eso, estamos ustedes y yo aquí, para cumplir los nuestros; con la certeza de que el futuro no es un porvenir, es un por hacer y es aquí y ahora.

Por esas razones es que lo estoy incentivando amigo(a) para que usted vuelva a retomar ese proyecto que tal vez, tuvo que postergar en algún momento de su vida y lo ponga en marcha ahora mismo.

 Aproveche los bríos que siempre traen consigo la apertura de un nuevo año para comenzar cualquier nuevo proyecto, y no lo deje para más adelante. ¡Este es el momento preciso!.

¿Sabe cuál ha sido mi mayor realización profesional, a mis 56 años, en los últimos ocho meses del 2017 al igual que, para mi equipo de trabajo?

Escribir y publicar para usted, los 30 artículos que hasta la fecha, conforman este blog (50ymasvida). Con la satisfacción espiritual de que han sido muchas las personas que a diario, leen nuestros posts, alcanzando la cifra de 7000 visitas y más de 300 comentarios.

Y como si fuera poco, para sentirme aún más agradecida, he recibido muestras de afecto y respeto a través de los comentarios que, han dejado en cada uno de los post publicados hacia esta humilde servidora, que hoy les reitera una vez más, las gracias  por visitar nuestro blog. Además, quiero compartir con usted, el artículo que acabo de publicar en http://Psicocode.com y si le resulta de su agrado, lo puede compartir con sus amigos en Facebook, twitter y demás páginas sociales. 
 Solo me queda desearle mucha salud, a usted y su familia en este año que recién comienza. Y decirle desde el corazón: feliz año tuyo 2018.  

Carmen Tamara.



 





   









     
    


martes, 26 de diciembre de 2017

Comunicación sin tabúes con nuestros hijos.





 Los hijos se parecen más a su tiempo que a su padres.  ¿Será cierto?



 Se me ocurre comenzar este post, con una pregunta.  ¿Cuándo usted fue adolescente, sus padres lo educaron para tener su primera relación sexual?

¡Ojala que sí, pero me parece que si usted pasa de los 35 años me temo que no, y si tiene más de 50 como yo, mucho menos.

Sabe usted que pasa, que tampoco nuestros padres fueron educados para abordar con sus hijos temas como este, “aparentemente sensibles”.  Sin embargo, de alguna forma u otra, todos hemos sido educados o tal vez influenciados  para una vez que seamos adultos, vivamos en pareja y procrear como Dios manda.

 Solo un porciento poblacional muy reducido, teniendo en cuenta la idiosincrasia nacional, recibió quizás alguna información previa antes de su primera experiencia sexual; pero no todos tuvimos ese privilegio. ¿Usted lo tuvo?

Tal vez usted, al igual que yo, es padre o madre, con  hijos adolescentes o  jóvenes adultos; o quizás es un profesional del magisterio. Pero en cualquiera de los casos, a muchos padres les resulta un tanto incómodo  hablar  de sexo con sus hijos, sobre todo de sexualidad explícita, (me refiero a penes y vaginas).  En ocasiones, solo se conversa con el  joven acerca de la protección que deben utilizar para evitar enfermedades venéreas o embarazos no deseados.

Pocas veces se logra profundizar en el asunto, dejando que otros hagan por nosotros esa tarea, ya sea un profesor o simplemente cualquier amigo de nuestros hijos. ¿Cree usted que estamos haciendo lo correcto como padres o estamos jugando el juego equivocado?

Desde mi opinión como madre, considero que es un error en la educación de nuestros hijos, no brindarles las herramientas necesarias para que ellos asuman desde edad temprana, una sexualidad responsable, dejando esa tarea a terceros, como bien dije anteriormente.

 Es que quizás como padres, sentimos un poco de vergüenza de transmitirles a nuestros hijos como parte de nuestras experiencias, las que están relacionadas con el sexo  y que también conforman la vida de todo individuo.  Muchas veces, preferimos eludir esos temas, utilizando argumentos retrógrados o ambiguos.

En los tiempos actuales toda  esa información que nos han venido debiendo  nuestros antepasados acerca del sexo, no debería ser un tabú ancestral en la comunicación con nuestros jóvenes. Hoy podemos platicar con ellos sin prejuicios de cualquier tema, siempre y cuando seamos capaces como adultos, de abrir nuestra mente y respetar las decisiones  que ellos determinen de forma consciente y responsable, acerca de su sexualidad individual.

 Así estaríamos rompiendo como generación, con  ese cordón umbilical que aún nos mantiene atados a ciertos tabúes considerados “inmorales”. ¡A mi juicio, estas son las buenas nuevas en relación a este asunto!

¿Pero realmente estamos preparados para intercambiar con nuestros hijos información sobre su sexualidad sin imponerles nuestras opiniones como padres?

A veces sucede que a los más jóvenes de la casa les gustaría conversar con los adultos, ya sean sus padres, abuelos u otros parientes, sobre sus experiencias vividas en cuanto al sexo, pero ellos intuyen que ese tema no va a ser bien recibido y más, si pertenecen a familias ultraconservadoras que no aceptan nada que no se corresponda con los patrones morales establecidos, aún cuando exista entre ellos una comunicación adecuada.

Bueno, aquí tenemos mucha tela por donde cortar. Como dije al principio, los hijos se parecen más a su tiempo que a sus padres, pero hay algo que nos identifica y que no debería cambiar con las generaciones: me refiero al  respeto que le debemos a nuestros progenitores. 

Pero esto no quiere decir que no podamos tener con nuestros  jóvenes, conversaciones civilizadas sobre sexo o sexualidad.

De hecho, estoy de acuerdo como madre con que deberíamos establecer con nuestros hijos desde que nacen, un puente de comunicación sin restricciones, siempre y cuando seamos capaces de poner límites en cuanto al respeto que nos debemos de ambas partes y no interferir, irrespetuosamente, en las decisiones que ellos decidan tomar en cuanto a su sexualidad, para que ellos tampoco asuman el derecho de cuestionar la nuestra.

 Así estaríamos estableciendo una verdadera  democracia familiar, ya que de otro modo sería: “Haz lo que yo digo y no hagas lo que yo hago”.  

Aunque me temo que muchos padres (y no quiero generalizar), no estemos verdaderamente  preparados para cumplir con las exigencias que demanda el arte de escuchar y mucho menos de aceptar cualquier decisión tomadas por ellos, sin antes hacer prevalecer la nuestra como autoridad.

¿Respeta usted las decisiones de sus hijos aun cuando  le parezcan extravagantes o un tanto inmorales?

Quizás usted amigo lector que ahora mismo está leyendo este post, tal vez está pensando: ¡Bueno, ya hoy en día no hace falta hablar con los jóvenes de la casa de cómo y cuándo deben  tener su primera relación sexual, ya que existe la internet y a través de la misma se puede obtener toda la información que uno desee acerca de cualquier tema! ¡Y eso  es cierto!

Pero respóndase esta pregunta con honestidad. ¿Sabe usted a qué edad y como fue la primera relación sexual de su hijo (a)?

 ¡Bueno, la respuesta se la dejo de tarea!. Gracias por visitar nuestro blog y si le gusta este artículo, le concedo el derecho absoluto, de compartirlo con sus amigos en Facebook y twitter. También le sugerimos visitar: psicocode. com

 








Carmen tamara

lunes, 20 de noviembre de 2017

La tecnología y su conexión íntima: misiles dirigidos a nosotros mismos.



Conversando acerca de:


¿Ha  intercambiado alguna vez fotos o videos subiditos de tono con alguien por internet ?


Hola amigo lector, le traigo al espacio “Conversando acerca de” un tema como el verano de mi país: ¡bien calentito!.

Como es costumbre para este tipo de post,  lo vamos hacer en primera persona, con la diferencia que esta vez cada cual tiene la libertad de escoger la bebida que mejor le plazca, para compartir o debatir acerca del tema que hoy nos ocupa.

 Casi siempre es el café el cómplice de este espacio  y lo utilizamos como un buen  pretexto para robarle unos minutos de su atención mientras usted disfruta de los posts que publicamos en nuestro blog.

Sin más preámbulo me dispongo a darle respuesta mucho antes que usted, a la pregunta que da inicio a este espacio.

Pues sí amigos, les confieso que a mí 56 años de edad, he intercambiado alguna que otra foto subidita de tono con mi novio a través de la telefonía móvil, sobre todo cuando me ha tocado estar fuera de mi país por asuntos de trabajo.

Pienso que este tipo de práctica ayuda a mantener viva la llama de la pasión en la pareja. ¡Claro está, considero que debemos utilizarla solo en ocasiones especiales, debido al riesgo que se corre al exponer nuestra vida íntima en  internet aunque sea por esta “noble causa”, para llamarle de algún modo.

Muchas personas de mi generación pensamos que la información privada, va a estar mejor protegida en una carpeta de nuestro teléfono móvil o laptop personal, pero la realidad nos dice otra cosa, ya que existen programas espías  y aplicaciones que nos permiten escudriñar en  la información ajena. ¡Si no, pregúntele a los más jóvenes de la casa, ellos suelen ser verdaderos hackers en eso!

¿Hasta dónde nuestra vida es privada después de la aparición de las redes?

En la era de internet, la vida personal o íntima de todo internauta deja de ser privada cada vez que introduce información en cualquier sitio del ciberespacio.

Mire amigo lector, aunque aparezcan mil letreros que digan que el sitio establece con usted contrato de privacidad, al final todos sabemos que eso es relativo, por no decir que es completamente falso.

 Ellos como dueños y señores de las páginas, siempre se van a reservar el derecho de manejar a su antojo  la información que allí dejamos. Saben  quiénes somos, que hacemos y con quien nos relacionamos, en fin: “dime con quién andas, y te diré quién eres”.  Es un viejo refrán que conozco desde la infancia y creo que le viene como anillo al dedo a las tendencias existentes, tiene mucho que ver con redes sociales.

 Quizás usted piense que exagero,  o tal vez ya me dio la razón.  Pero debemos tener mucho cuidado con la información que publicamos o intercambiamos en internet, ya sea intima o personal, para que en el futuro no corramos el riesgos de que dicha  información  se convierta en misiles dirigidos a nosotros mismos.

Mire, estas prácticas de intercambiar fotos o videos eróticos, no solo pueden resultar peligrosas para la integridad moral de cualquier individuo en el  futuro, sino también para el otro miembro de la pareja en el presente.

 ¿Se ha imaginado la posibilidad de convertirse en víctima de un chantajista sin escrúpulos, que quiera subir a internet ese video erótico que su pareja y usted filmaron con  tanta pasión?

Me imagino lo desagradable y desesperante que debe ser, sobre todo  si queremos proteger la integridad moral de la persona amada por encima de cualquier riesgo.

Tengo un par de amistades que les sucedió: uno de ellos por ser descuidado y no proteger lo suficiente la información y al otro, por confiar en demasía en las “bondades” de la tecnología.

Deberíamos hacer un mejor uso de los beneficios que nos brindan las tecnologías y  herramientas existentes en internet .  Estoy consciente que hay muchas personas en el mundo que la utilizan con las mejores de las intenciones,  pero no podemos ser ingenuos, usted y yo sabemos que hay quienes la utilizan para hacer daño a terceros incluyendo aquellos que se dedican a subir a la red virus malignos.

Y a veces no tenemos conciencia de hasta donde pueden ser peligrosas para nosotros mismos no tener conciencia de prácticas de este tipo.

Conozco personas que gustan coleccionar videos eróticos de las parejas que han tenido; unos los guardan como un buen recuerdo de sus actividades sexuales y lo protegen como ciudad sitiada y otros, los conservan con fines un tanto macabros.  No sé usted, pero yo me quedo con los primeros.

Sucede que a veces las relaciones sentimentales en las parejas no terminan en buenos términos, sobre todo cuando uno o ambos miembros se siente defraudado o traicionado.

 Supongamos que sea el hombre el traicionado y como venganza decide castigar a su “ex” subiendo a internet ese “bonito recuerdo” donde  ambos fueron protagónicos del filme.  ¡Hay caballos, perdón dije mal “caballeros” que lo hacen para desmoralizar a su ex cónyuge! ¿Le ha pasado a usted ?

Si coloco al sexo masculino en esa posición no es justamente para satanizarlo, es porque simple y llanamente  para nosotras las féminas, resulta mucho más incómodo vernos en una situación tal y con eso no quiero decir que a los hombres no les incomode. Pero hay una realidad, el hombre nunca será condenado del mismo modo como se juzga a una mujer ante un escándalo de tal magnitud.

En los tiempos modernos que vivimos, es mejor precaver que tener que lamentar, y si queremos como adultos tener prácticas similares, creo que debemos ser muy selectivos a la hora de escoger el actor o la actriz con quien deseamos filmar escenas eróticas en nuestras películas de amor y sobre todo, como vamos a proteger ese material fílmico para que después no corramos  el riesgo que en un momento de ira, el video vaya a parar a una página en internet en contra de la voluntad de uno de los dos actores.

 Quizás no sean pocos los lectores a los cuales les parezca un tanto exagerada la idea de que alguien por venganza, cometa un acto tan vil en contra de su ex. ¡Pero en la realidad sucede, hay que estar consciente de esto!

Todos tenemos el derecho (y el izquierdo también), de que nuestra intimidad personal sea respetada. Por tanto, todos tenemos el deber social de hacer un uso responsable de los medios tecnológicos.

No podemos permitir que la ira o la maldad nos arrastre por caminos desenfrenados haciendo de la vida íntima de los demás o la suya propia, un callejón sin salida.

 No olvide que las decisiones que tomemos hoy, serán el resultado del mañana. Y si ahora mismo está pensando en hacerle daño a alguien subiendo a internet fotos o videos comprometedores, piénselo mejor y utilice otra estrategia menos nociva, bríndese la oportunidad de ser un mejor internauta.

Bueno, hasta aquí el tema de hoy.  No sé si a usted leerlo, le ha servido tanto como a mí el escribir acerca de este complejo asunto, ya usual en estos tiempos que corren.

 Pero estoy consciente que usted es una persona suficientemente inteligente para que juntos podamos reflexionar acerca del contenido de este artículo con el fin de ganarle la batalla al uso inadecuado qué, de modo inconsciente a veces realizamos al utilizar los servicios de la internet. Gracias por su visita, y si le gustó este post, compártalo con sus amigos en Facebook y Twitter. 
De igual manera, le invitamos a visitar el stio web: https://psicocode.com/

 











Carmen Tamara