A mediados de los años 90, en pleno boom de Manolín el Médico de la
Salsa y todo lo que aconteció en la música popular cubana por aquellos
años, nació en la barriada del Vedado una agrupación musical, formada
enteramente por mujeres.
Eran todas jóvenes egresadas de las
distintas escuelas de artes, pero la gestora de este ambicionado
proyecto, era una mujer soñadora que sin conocimientos de música y mucha
fe en sus orichas, se propuso hacer una agrupación femenina con un
formato de Charanga, para rendirle culto a la emblemática orquesta
Aragón, con la cual creció escuchando su música.

Yamila Morales,
como artísticamente se le conoce, es la directora general de la orquesta
Yamila y su Charanga F (femenina), de la cual tuve el privilegio de ser
la bajista, arreglista, directora musical y fundadora, después que el
gran músico Lázaro Agustín echara andar aquella maquinaria tras realizar
los primeros arreglos musicales para la agrupación,.
Rápidamente,
la orquesta supo colocarse en un status privilegiado junto a otras
agrupaciones femeninas ya establecidas, como Anacaona, Canela, Lady
Salsa, Las chicas del Sol y muchas más, haciendo la diferencia por su
formato y sonido musical.
Uno de los peldaños más altos alcanzados
en aquella época, fue en el encuentro de agrupaciones femeninas que se
realizara en el entonces Palacio de la Salsa del hotel Habana Riviera,
allá por los años 95 o 96….
Fueron muchas las experiencias vividas
por las integrantes de aquella joven agrupación, tanto en lo musical
como en lo personal, lo mismo dentro como fuera del país.
Tuvimos
el honor de compartir escenario con agrupaciones de primer nivel como NG
la Banda, en la Casa de la Música de 20 y 35, con Manolìn el Médico de
la Salsa, en Varadero y con Elito Revé y su Charangòn, en uno de los
tantos festivales de Charangas que se realizaron en Mayarí con
agrupaciones del patio de gran prestigio y popularidad por aquellos
años.
Cuánta nostalgia pudiese brotar al mirarnos en las fotos que
se le hicieron a la orquesta, y que alguna de las integrantes aún
conservamos después de más de vente años. ¡ERAMOS TAN JOVENES! es la
frase que más diríamos a estas alturas del campeonato. PERO TAMBIEN MUY
PROFESIONALES, en todos los escenarios nacionales o internacionales
donde prestigiábamos en cada presentación el nombre de la orquesta.
Hace unos días, aprovechando la visita a Cuba de Ibis María, una de las
vocalistas más estelares que pasó por la orquesta de Yamila y su
Charanga y por demás, también fundadora, quise agasajarla con un par de
fotos que conservaba, de una de las tantas presentaciones que hicimos en
Suchel, sin que ninguna de las integrantes tuviese la sospecha de que
estas fotos estaban en mi poder.
Al publicarlas Ibis en Facebook y
vernos nosotras 20 años después, una mezcla de alegría y nostalgia por
lo que juntas vivimos por aquellos años, nos inundó a todas y sería
además, la razón por la cual yo escribiría este post, después de tantos
años de aquella presentación.
Quisiera concluir este artículo
dándole gracias a Dios por la existencia física de cada una de nosotras,
aunque por azares del destino, muchas vivamos en países diferentes.
Y agradecerle a Yamila, desde el corazón, por la valentía que tuvo para
mantener viva en cada una de nosotras la fe cuando en sus inicios, la
adversidad parecía poner a prueba su voluntad para seguir adelante donde
otros deciden parar.
Y es que ni siquiera contaba con instrumentos, equipos ni dinero para sustentar el proyecto.
Pero la constancia y el esfuerzo vencieron y no pasó mucho tiempo para
convertir aquel sueño en feliz realidad, no solamente para ella, sino
también para todas nosotras, resultando ser la motivación para que en
años posteriores, casi todas sus integrantes tuviesen sus propios
proyectos.
Llegue a cada una de ustedes este humilde y sencillo homenaje por lo que fuimos, ¡ lo que somos y seremos: ¡Charangueras!

Carmen Tamara
Siempre he escuchado que de todos los animales, el perro es el mejor
amigo del hombre. Dada su naturaleza de sentir amor incondicional y
lealtad hacia su dueño. Convirtiéndose así en su fiel soldado, guardián y
compañero.
Hoy quiero compartir con ustedes a través de este post, otra teoría
acerca de la amistad profunda e insustituible entre perro y hombre. Voy
a referirme a la relación hombre y mente, pudiendo ser esta última su mejor amiga y no el perro.
Desde que somos pequeños, nuestros padres nos transmiten a través de sus experiencias sus miedos, triunfos y fracasos. Todos ellos son incorporados de forma inconsciente en nuestro modo de ser y pensar.
Todo esto influye de algún modo en nuestra personalidad, única e irrepetible, la cual siempre va a tener elementos funcionales o disfuncionales,
relativos al entorno donde se desarrollaron nuestras primeras vivencias
como seres pensantes, díganse el hogar, la convivencia con otras
personas y la relación que seamos capaces de establecer con el mundo
exterior.
Tanto las vivencias transmitidas como las adquiridas, van a influir
inevitablemente en la percepción que tiene el individuo acerca de la
vida, almacenando toda esa información en su mente.
Convertidas en emociones y luego en sentimientos, suelen aparecer sin invitación en nuestros pensamientos cotidianos que cuando son positivos, entonces vale la pena decir que el mejor amigo del hombre es la mente y no justamente el perro.
Los buenos pensamientos son el resultado de una mente bien alimentada y
favorecen las condiciones para crear la armonía perfecta entre cuerpo y mente.
¿Qué pasa cuando una mente está mal alimentada?
Sin lugar a dudas señores, puede convertirse en el peor enemigo del hombre. Además de ser lo que comemos, también somos lo que pensamos. Los pensamientos negativos pueden generar enfermedades psicosomáticas afectando a nuestra salud mental y corporal.
En los años que tengo de experiencia como profesora de música he
tenido la posibilidad de interactuar con muchas personas, sobre todo con
estudiantes y profesores, en los centros educacionales donde he
trabajado.
Ese contacto interpersonal que se produce de profesor a alumno,
propicia que se establezcan lazos afectivos que contribuyen a la
formación de valores, pudiendo ser estos positivos o negativos.
Por eso es de vital importancia para los docentes mantener una actitud positiva ante la vida. No solo
somos portadores de conocimientos sino también de emociones y
sentimientos convertidos en pensamientos, los cuales transmitimos a
nuestros estudiantes de manera consciente o inconsciente.
¿La inseguridad está relacionada con los pensamientos negativos?
La respuesta a la pregunta es afirmativa. Pero también depende de
varios factores y uno de ellos está justamente relacionado con la personalidad del individuo. Tanto es así, que se puede ser una persona positiva y sentir en algún momento de la vida inseguridad para enfrentarse a un problema.
Una persona positiva o negativa es ante todo un ser humano; lo que hace la diferencia es la actitud que asuma el individuo. Dicho en otras palabras: se trata de ocuparnos de cómo resolver el problema y no preocuparnos por el problema.
Para eso debemos educar nuestra mente alimentándola con pensamientos positivos.
Esto, lo podemos lograr a través de ejercicios muy sencillos, los
cuales se pueden realizar a diario y no le van a robar a su tiempo más
de cinco minutos; por el contrario, le van a facilitar su vida.
Para lograr efectividad en los ejercicios, lo primero que debemos aprender es a desconectar nuestra mente de esos pensamientos clasificados como basura. ¿Cómo podemos lograrlo?
Eliminando los pensamientos chatarra que no son más
que esos pensamientos repetitivos que muchos seres humanos alimentamos a
diario y que no son para nada saludables, ni mucho menos necesarios.
Le pido que a continuación usted haga una lista mental y trate de clasificar sus pensamientos. Vamos a comenzar por los innecesarios, esos que se refieren a lo que ya no tiene solución y que usted los conoce mejor que nadie.
Entonces se dará cuenta que hay muchos de sobra! Ahora le pregunto:
¿si usted sabe que su mal no tiene cura, para qué se apura? ¡Con esa
actitud lo único que logramos es añadirnos una preocupación más!
Si ya hemos identificado cuales son los pensamientos que no necesitan
ocupar un espacio en nuestras mentes, vamos a potenciar los
considerados necesarios, dándole un orden de prioridad.
Siempre debemos tener en cuenta que el día tiene solamente 24 horas y
tenemos que ser capaces de distribuir las actividades diarias en
jornadas, sin descuidar la atención especial que requiere la mente para
un mejor funcionamiento, que es igual a decir: cada cierto tiempo en el
día, debo poner en OFF mi mente y a través actividades de relajación, alimentarla adecuadamente para que no engorde.
Las actividades pudieran ser las siguientes: hacer algún ejercicio de
meditación; escuchar una música suave que no resulte estridente al
oído; observar el paisaje natural que le rodea concentrando su atención
en los colores, sobre todo, en la gama de los verdes.
También resulta muy eficaz hablar de temas agradables, tratando que no tengan que ver con el trabajo o la actividad que se estaba realizando.
Le aseguro que de esta forma, usted estará educando adecuadamente su mente y no le quedara de otra, que pensar en positivo.
También es muy importante tener una autoestima saludable, ya que no podemos amar a nadie sino somos capaces de amarnos a nosotros mismos, siendo
esta cualidad el plato fuerte que no debería faltar jamás, en una dieta
bien balanceada para lograr una salud mental con calidad.
A veces ocurre, que nos vemos en la necesidad de levantar
espiritualmente a alguien que se encuentra ante una situación límite y
siempre repetimos la misma frase: “Trata de pensar positivamente y podrás conseguir esto o aquello, ¡tienes que poner de tu parte!”
Creo que, antes de decirle a alguien “pon de tu parte” tenemos que
verificar que existe esa “parte”. Porque está probado y demostrado que
no podemos dar lo que no tenemos.
Imaginemos una situación. Supongamos que usted, con muy buena
voluntad, quiere ayudar a un amigo o familiar a resolver un problema
económico, pero no cuenta con la solvencia necesaria para cubrir el
préstamo. ¿Podría ayudar a esa persona? ¡Pues claro que no!
Pues así pasa cuando le decimos a alguien ¨pon de tu parte¨ y esa parte no existe o está debilitada por una mala alimentación u obesidad mental. El efecto psicológico es el mismo.
Yo soy de las personas que sabe del valor que tiene ser positivo,
sobre todo cuando suceden acontecimientos inesperados, esos a los cuales
no estamos preparados para recibir.
Hace dos años yo perdí físicamente a mi madre. Me encontraba
trabajando fuera de mi país. Para cualquier persona que sale de su casa y
deja a un ser querido aparentemente bien de salud, le resulta traumático recibir a su regreso una noticia de tal magnitud.
Los efectos psicológicos que se generan en el doliente ante un evento
inesperado de esta naturaleza, si no los sabe o no los puede manejar,
suelen ser fatales, sobre todo si el individuo no asume una actitud ante el problema.
No debemos escatimar esfuerzos para entrenar la mente,
suministrándole a diario el mejor alimento espiritual que seamos capaces
de construir o generar desde el corazón, con amor y alegría.
En la vida de cualquier ser humano, los imprevistos siempre van a
estar presentes y a veces no basta con tomar ciertas medidas. ¡Ocurren y
ya, como fatalidades del destino, sobre todo, para darnos una lección!
No debemos dejar que termine el día sin decirles a esas personas que
amamos cuán importante son en nuestras vidas. Además debemos de estar agradecidos con todo lo que ya tenemos y no sufrir en demasía por lo que nos pueda faltar.
“Para ver un mundo en un grano de arena y al cielo en una flor silvestre, sostén al infinito en la palma de tu mano y a la eternidad en una hora” William Blake
Muchas gracias .
Carmen Tamara
Las artes, muy en especial la música, tienen un impacto muy fuerte en la siquis humana ya que pueden influir en los pensamientos, sentimientos y en las emociones.
Dado que en la actualidad es muy fácil escuchar música, hasta de manera involuntaria, su influencia se extiende del ámbito individual al social e incluso es empleada con fines terapéuticos.
Es muy común en estos tiempos ver a muchas personas en espacios públicos o privados, realizando actividades cotidianas con un par de auriculares conectados a sus oídos, consumiendo música a toda hora. Mi interrogante es la siguiente...¿este tipo de práctica será saludable?..
A veces tengo la impresión de que prácticas como éstas, además de la relación casi enfermiza que muchas personas ya tienen con el internet, es el motivo por el cual nos comportamos en ocasiones como AUTISTAS SOCIALES.
¿Ha observado usted el comportamiento social que regularmente asumen algunas personas cuando se encuentran sumergidos en su mundo cibernético particular?
Miren señores, se puede caer el mundo, que ellos ni siquiera se inmutan. No se les puede hablar o preguntar NADA, aunque sea mucho más importante de lo que están haciendo en ese momento, porque no te miran a la cara…si es que te escuchan...
Tal vez usted, al igual que yo, forma parte de esa comunidad de melómanos adictos a escuchar música mientras realizan algunas actividad cotidiana, y también al igual que yo, es de las personas que escucha y responde con atención mirando a la cara del otro cuando se dirigen a usted; esa acción amigos, es una buena señal de, salud mental y educación formal.
Evidentemente escuchar música, jugar, practicar algún deporte y realizar actividades que contribuyan a dejar espacio para la relajación mental, ayuda a calmar la ansiedad generada por el estrés, razón por la cual hoy en día, hay tantas personas que consumen en demasía tanta música de forma individual.
Yo tengo problemas de tiroides y hago intolerancia a ciertos medicamentos que son los apropiados para tratar ese padecimiento, por esa razón, la ansiedad me visita de vez en cuando y me veo en la necesidad, de calmar mi mente y manejar mis emociones a través de algunos métodos de relajación, para convivir en armonía con ella (me refiero a la ansiedad).
Lo que más utilizo es la música como terapia, acompañándola de algún ejercicio de respiración y visualización, tanto sentada como en marcha.
En mi opinión, no cualquier tipo de música es la adecuada para relajarse, quizás muchas personas piensen lo mismo.
¿Entonces, cuál sería la música correcta para escuchar en los momentos donde nos invade el estrés o estamos transitando los caminos de la depresión y no tenemos a la mano un medicamento que nos pueda calmar de inmediato la ansiedad que nos produce el evento, o simplemente, no queremos utilizarlo.
Bueno, esa es la razón por la cual quiero compartir con usted un método muy fácil para tenerlo a mano cuando aparezca la ansiedad de forma inesperada como siempre suele llegar. ¡En verdad a mí me funciona de maravilla!
Pero antes, es necesario que hagamos una selección de la música que, por preferencia, escuchamos.
Trate de identificar en su carpeta sonora cuáles son aquellas obras musicales que le producen una sensación de éxtasis PROVOCANDOLE UN ESTADO EMOCIONAL AGRADABLE.
Me refiero a la música que nos permite a través de imágenes, conectar la parte más inconsciente de nuestra mente con la parte más consciente y viajar por los recuerdos SIN DOLOR. Si se tratase de instrumentales, que incluya los instrumentos que más le gusta.

Una vez que tiene bien identificada cuales son aquellas obras que le producen placer espiritual al escucharla, utilícelas como terapia musical en esos momentos donde sienta que va a tocar fondo; pero hágalo con fe, y vera los resultados. También puede agregarle si así lo desea, algún ejercicio de respiración y visualización; el cual consiste en crear imaginariamente escenas o situaciones agradables y utilizar las emociones positivas que se producen para disfrutar el estado de bienestar que genera.
Entonces podrá comprobar en carne propia…¡cuánto poder curativo tienen las artes para la salud emocional, en este caso la música!.
La música que por lo general elegimos escuchar, casi siempre está relacionada con estos dos factores: estado emocional y la personalidad del individuo.
En cuanto al factor emocional, puede ser variable; ya que está en correspondencia con la edad o las necesidades espirituales existentes. Literalmente nos convertimos en lo que pesamos, en lo que sentimos y hacemos. ¡Dime lo que escuchas musicalmente y te diré como anda tu salud emocional!
En mi caso, cuando la ansiedad me visita, como dije en párrafos anteriores, el artista que prefiero escuchar para bajar los niveles de cortisol es, ese gran guitarrista y compositor, George Benson.
Tal vez a muchos músicos esta asociación le parezca rara; sin embargo para mí, no hay nada de extraño en eso.
Más bien escuchar esa voz tan particular acompañada del sonido de su guitarra resulte ser el antídoto perfecto para relajarme. ¡Para mí, es lo máximo!
Además, utilizo otros recursos que forman parte de mi profesión como es, tocar la guitarra o el piano, y lo pongo en función de mi terapia personal adicionándole la práctica sistemática de algunos ejercicios físicos y de meditación.
Tocar algún instrumento musical, hacer manualidades, escribir o pintar, es algo que usted puede hacer para mejor su salud emocional además de escuchar música de su agrado.
Conozco personas con un nivel cultural elevado y buen gusto musical (lo cual puede ser subjetivo) que en algún momento de sus vidas han consumido música de baja factura por llamarla de algún modo y ha sido justamente porque han encontrado en ella, la medicina perfecta para canalizar sus problemas emocionales.
Digo esto, porque hay muchas personas que equivocadamente piensan que el nivel cultural del individuo tiene que estar en correspondencia con el “buen gusto” y no siempre es así; y no sólo me refiero a la música, sino también a todo lo referente con las artes en general…
Cuando una persona está deprimida y además, quiere sumergirse en su depresión, si le damos a elegir entre una obra donde los giros melódicos oscilan en tonalidades menores a diferencia de otras que se mueven melódicamente en tonos mayores, es muy probable que elija la primera, ya que los acordes menores suenan tristes; sin embargo, no pasa lo mismo con los tonos mayores, suenan alegres.
Existen algunas canciones que la podríamos denominar no aptas para personas con problema de depresión, ya que las mismas podrían convertirse en armas letales, que psicológicamente servirían para suicidarse sentimental y emocionalmente; sobre todo si la persona está transitando por los caminos del desamor.
Me refiero a esos temas, cuyos textos parecen narrar la situación por la cual está atravesando el individuo y no voy a mencionar ninguna obra o compositor en específico, puesto que hay de sobra.
Además, lo que tal vez no funciona para una persona quizás resulta genial para otra…¡ pero de que hay canciones "excelentes” para suicidarse, sí que las hay! ¿Qué piensa usted?
Somos seres racionales por eso hacemos caso a nuestras emociones y es una capacidad humana que no debemos alejar de nuestras vidas. La razón sin emoción ni sentimiento, no tiene sentido.
Por eso utilice la música que le llena el espíritu para mejorar su calidad de vida en cuanto a salud emocional se refiere.
Gracias por visitarnos; y se le gustan los artículos que publicamos, compártalos con sus amigos en las redes sociales.
Carmen Tamara.